jueves, 27 de enero de 2011

---> Cap.3: Una noche inolvidable



- Mitsu-san, mitsu-san - alguien me estaba zarandeando levemente - despierta.

Abrí mis ojos un poco para saber quien pertubaba mi sueño

- Mmm............. ¿quién es?

- ¿Quién crees tú que puede ser?

- ¿ Tsiki-san? ¿Para qué me despiertas? ¿Qué quieres a estas horas de la noche? - intente darme la vuelta para mirarlo a la cara pero mi cuerpo estaba inmovilizado por el cuerpo de Jirou pues estaba sentado encima mía - ¿Qué haces? Por qué estas sentado encima mío?

- ¿Qué se le ocurre a esa cabecita que se puede hacer a estas horas de la noche y nosotros dos solos?

Capté sus intenciones e intenté zafarme- ¡¡¡Déjame!!! - procuré golpearle pero aprovecho que tenía más fuerza para agarrar mis muñecas y ponerlas en la almohada, encima de mi cabeza. Mi cuerpo y yo estábamos a su disposición. Empezó besandome levemente el cuello y a darme pequeños mordiscos, extrañamente mi cuerpo reacciono a su provocación agudizando mi sensibilidad.

- Se bueno y hazme caso, verás como lo vamos a pasar muy bien - esto último lo susurró en mi oído, haciendo que me excitara más y que la erección de mi entrepierna no pasara desapercibida pues me sonrió antes de darle un pequeño apretón a esa parte ahora tan sensible de mí. Disfruto haciendo me suspirar al besar y mordisquear mi clavícula pero pronto se cansó de ella y fue a mi boca, primero me besó sutilmente pero tenía mi boca cerrada impidiéndole el paso e intentó abrirla. Lamió mis labios como si de miel se tratase, eso sensación no era de mi gusto más bien me daba asco.

- No piensas abrir ¿no? - negué con un movimiento de cabeza por miedo a que si la abría él aprovechara la situación.

En ese momento presionó aún más su cuerpo al mio haciendo que mi erección creciera y que no pudiera evitar soltar el gemido que salió de mi garganta, Jirou no perdió tiempo y al ver el camino libre se apoderó mi boca. La saboreo todo lo que pudo irrumpiendo en ella con su lengua, en ese instante me dí cuenta de que mis fuerzas fallaban, " ¿Por qué permitía eso?" pero inconscientemente estaba cediendo ante su dominio.

Se separó de mi y me miró fijamente , era de noche pero por la ventana entraba la luz de las farolas, ladee la cabeza al ver su perfil dibujado por esa luz tan tenue que hizo que me sonrojaba. Respiraba entrecortadamente debido a todo lo que Jirou había echo para excitarme y hay no acaba todo pues ahora estaba palpando mi pecho plano por debajo de las sábanas. Primero me desabotonó la parte de arriba del pijama y la abrió don los dientes, rozó levemente sus labios con mis pezones y eso envió un escalofrío que recorrió toda mi espalda haciendo que mis pelos de pusieran de punta.

- ¿Qué ........ haces?

- Acabar lo que empezamos

- Ni se te ocu........ !mmm¡ - me silenció fogosamente

Fue besando con delicados besos toda la superficie plana de mi pecho hasta que se centró en mis rosados pezones, se dispuso a lamerlos mientras ya trataba de alcanzar la cinturilla de mis bóxers. Me preguntaba como podía tener tanta fuerza para sólo sujetar mis manos por encima mía con una mano y con la otra acariciar mi cuerpo, llego a la parte deseada y comenzó a acariciar mi miembro con lentas subidas y bajadas que se hacían cada vez mas rápidas mientras volvía de nuevo a mi boca, abierta por la excitación y la exploraba hasta lo más profundo.

Al verme sin fuerzas por su jueguecito sexual, soltó al fin mis muñecas e hizo presión en mi entrada , sus dedos la usurparon en cuestión de minutos y al rato de ello ya estaba penetrandome salvajemente. Protestaba de dolor pero hacía caso omiso de mis quejidos , mis uñas se clavaron en su espalda dejando a marcas a su paso ya que el dolor era inmenso.

- Ya te acostumbraras - susurró en mi oreja sensualmente.

Al oírlo me estremecí y exploté en su vientre, llené nuestros estómagos de ese líquido blanco. Él al sentirse igual que yo acabó en mi interior, sentí como su semilla inundaba de calor mi interior, y salió bruscamente de mí, sin tener consideración en ningún momento.

Se puso sus pantalones, salió de mi cama y se fue a su litera, dejandome allí con la sábana tapando la mitad de mi cuerpo y al camiseta dejando ver las marcas de su paso. Yo miraba al techo intentando asimilar lo ocurrido y a la vez olvidarlo. La oscuridad aún abrigaba la noche y esta se me hizo eterna pues no conseguí conciliar sueño alguno, puesto que no dejaba de llorar.

Jirou no parecía tener el mismo problema que yo pues cayó dormido después de un tiempo. Cuando empezó a amanecer conseguí dormir debido al cansancio de pasarme la noche en vela, no sin antes oír levemente como Jirou se levantaba.

-Buenos días, Honey - me dijo guiñando un ojo.

- ¿Buenos días para quién?

Después de contestarle bruscamente, pues era lo que se merecía, me giré para no ver su cara y se fue cuando caí rendido a los brazos de Morfeo. El Sábado por la mañana me lo pasé en la cama, ya que no me podía levantar.Lo único que hice ese día fue dormir e intentar leer para pensar en otra cosa, pero no podía olvidar la violación que había sufrido hace apenas unas horas y como el mal nacido de Jirou tenía la cara dura de venir y saludarme después de lo ocurrido entre los dos.

martes, 9 de febrero de 2010

Acto 1 ~


Eika se puso un pantalón acampanado de cuero negro y, luego, sacó del armario una camiseta negra y violeta de tiranta ancha. Se estaba colocando una bota negra de plataforma, cuando Franxu entró en la habitación
Llevaba unas converses puestas, un pantalón vaquero, una camiseta blanca y, encima de ésta, una camisa roja. Sus ojos verdes tenían un brillo travieso, y la miraban con una sonrisa pícara

- Eikasia… ¿Puedes venir un momento? – Ella le miró con los ojos entrecerrados
- Ahora voy… Y no me llames así, sabes que lo odio

Franxu volvió a su habitación y, al cabo de unos minutos, Eika apareció por la puerta. Su amiga ya se había puesto las botas y los cuatro pendientes en cada oreja. Entró en la habitación, y le miró con una ceja arqueada

- ¿Qué querías?
- Plánchame el pelo… - Le rogó

Eika suspiró y cogió la plancha que le tendía Franxu. Su amigo se sentó y comenzó a peinarle su pelo rubio. Al terminar, bajaron la escalera y se encontraron con Ayumi, la hermana melliza de Franxu. A deferencia de su hermano, Ayumi era morena de pelo liso y largo. Lo único que la relacionaba con él, eran sus ojos verdes

Iba vestida con sus botines, un vaquero ancho, una camiseta roja de tirantas y una camisa encima de cuadros rojos y negros. Tenía el cabello recogido en una coleta alta, y llevaba tres pendientes en la oreja derecha y uno en la izquierda

Salieron a la calle, y echaron a andar mientras eran iluminados por las farolas. Al cabo de unos minutos, llegaron a una de las esquina de la plaza donde se alzaba un bar con un cartel oscuro que lo anunciaba. Se acercaron a la entrada, y el portero los detuvo. Después de asegurarse de que eran mayores de edad, les dejó pasar al interior. El bar estaba únicamente iluminado por las luces de los billares y las de la barra

Ayumi y Franxu fueron a sentarse, mientras Eika iba a pedir las bebidas. Cuando llegó a la barra, un chico castaño de sonrisa fácil le atendió

- Dime, dulzura… ¿Qué te pongo?
- Dos rones con cola y un legendario con cola
- Eso está hecho. Dame dos minuto – Comentó con una sonrisa

Y así fue… En dos minutos ya las tenía sobre la barra. Eika pagó y cogió los vasos con dificultad, antes de dirigirse a la mesa donde se encontraban sus amigos. Antes de llegar, chocó con alguien y casi se le derramaron las bebidas. Miró al desconocido, y se quedó con la boca abierta

Tenía el pelo negro recogido en una coleta baja que le llegaría a la mitad de la espalda. La camiseta negra se pegaba a su torso, marcando buena parte de su cuerpo. Los vaqueros medio rotos y desgastados, se ajustaban a la cadera, terminando en las botas negras. En su labio inferior había una espiral con dos pinchos, y en su oreja izquierda colgaba un aro. Eika se perdió en sus ojos marrones

- Perdón… - Se disculpó él
- No, la culpa ha sido mía. No miraba por donde iba
- Déjame ayudarte

Eika no puedo quejarse ya que, en cuanto dijo aquello, le quitó dos de los vasos. Lo condujo hasta la mesa que Franxu y Ayumi ocupaban, soltaron las bebidas, y Eika se giró a mirarlo

- Gracias – Le sonrió
- No hay de qué
- ¡Ferio! ¡Nos toca! – Gritó alguien por encima de la música
- Parece que te reclaman – Comnetó Eika y él asintió
- Hasta luego

Eika observó cómo se daba la vuelta y se internaba entre la multitud. Luego miró a sus amigos, y sintió como le subían los colores. Se sentó al lado de Franxu, y ellos la miraron

- Increíble, Eika…- Comentó Ayumi – No llevas ni media hora en el bar, y ya estás hablando con un tío bueno
- Tienes que decirme como los haces, chica
- La próxima vez te dejo ir por las bebidas – Le respondió a Franxu

lunes, 25 de enero de 2010

---> Cap.2: Un mal día



Acabé por sentarme por sentarme en mi asiento y me puse los cascos del Mp3 para aislarme, como hacía en clase. Esperar
sentado me mataba ya que nunca había podido estar tranquilo y sentado, era un chico bastante activo, por no decir "hiperactivo". Ahora me daba cuenta de que tenía todo mi equipaje allí, seguramente lo habrían preparado todo para mi salida mientras estaba inconsciente, mis tíos no escatimaron en tiempo. El trayecto que tenía que hacer era de nueve horas y cuando uno no viaja con nadie conocido se hacen eternas y la música que tenia en mi MP3 empezaba a Hikari durmiendo plácidamente, era una visión que cautivaría a cualquier pintor. Más de una vez me pilló mirándola embobado pero ella únicamente me sonreía y volvía a girar la cabeza.

- Hemos llegado a E.H.S. , hemos llegado a E.H.S. --

El sonido del altavoz que indicaba mi parada me sacó de el ensimismamiento en el cual estaba sumido, cogí mis cosas y me dispuse a prepararme para bajar del tren. Me percaté de que sólo cinco o seis personas se bajaban en la misma parada que yo y de esas personas el único que iba a E.H.S. era yo, incluso Hikari se bajaba en la parada siguiente la que correspondía a la isla Valot.

- Tu debes de ser el nuevo alumno ¿no? - me giré en dirección a la voz que había escuchado.

Era un joven de aproximadamente mi edad y estaba apoyado en un descapotable negro último modelo, el cual debía de impresionar a muchas chicas pero lo mio no eran los coches.

- ¿El nuevo? Tengo nombre ¿sabes? Si vienes a recogerme por lo menos podrías informarte de a quién.

- No me he ofrecido para el trabajo, pero como soy tu compañero de habitación el encargado de cuartos me lo ha encasquetado.

- ¿Tú eres mi compañero? - mi vida se desmoronaba por momentos - ¿ Puede ir peor el día?

- Tampoco es una alegría para mi

Me subí al coche después de intercambiar unas pocas palabras más con el susodicho e intenté aislarme poniéndome el aparatito que me había salvado de la desgracia con mi música favorita más de una vez, mi MP3. Pero el silencio, que eran tan buen conocido mio, se rompió por la melodiosa voz del conductor.

- Soy Jirou Tsukihara, te preguntarás ¿Cómo es que he venido a buscarte, no?


- Soy Mitsuoyi Hôjo. Y más o menos me hago una idea de lo sucedido y de como he llegado aquí

- ¿Tus tíos?

- Afortunadamente para ellos , sí

El viaje en coche fueron unos minutos de agradable tranquilidad para quien pudiera disfrutar de un viaje en un coche deportivo a 200 k/hora. Una vez llegamos ninguno habló más de lo necesario hasta que entramos en la habitación.

- Tus cosas las puedes poner en el armario de la izquierda, tu mesa de estudio es la de que está a la derecha y tu litera la de arriba - me quedé mirándolo fijamente con cara de pocos amigos - ¿Algo que objetar?

- ¿Tienes que decidirlo tú todo? ¿ Y por qué tengo que hacerte caso?

- Porque estaba aquí antes que tú y soy mayor - me había arrinconado junto al armario empotrado, que estaba en una esquina de la habitación. Se notaba que era muchísimo más corpulento que yo ya que no le costo apenas esfuerzo hacerlo - y por tu bien estate calladito

- No me voy a callar simplemente porque tu lo digas

- Ya veremos si es así o no

- ¿Qué tienes planeado hacer? ¿Una novatada? - después de mirarme fijamente con sus ojos verdes, se dio al vuelta y salió por la puerta del cuarto que ambos compartiríamos a partir de hoy.

Terminé de poner en orden mis cosas , me llegué a por mi uniforme nuevo con el que llevaba tanto tiempo soñando y me informé respecto a mi horario de clases y el de las comidas. Hasta la cena aún faltaba cerca de una hora por lo que decidí dar una vuelta, despejarme y asimilar el día tan loco que había tenido hoy. Me encontré con Jirou, que estaba sentado en uno de los bancos que había por el paseo por el cual entramos, hablando por teléfono. Se dio cuenta de mi presencia, me miró durante un corto período de tiempo, colgó rápidamente y se acercó a mi.

- Te enseñaré el campus, vamos

No me lo esperaba, pero no pregunte el por qué de ese interés repentino por enseñarme el campus. Me quedé callado y le seguí, en ese momento me pareció una persona muy amable y atractiva a la luz de la luna. " ¿ Por qué me fijo en eso?" . Llegamos justos para la hora de la cena, en ese momento el se fue con sus amigos y yo cogí mi bandeja, cene sólo y me fui rápidamente a la habitación para meterme en la cama pues estaba agotadísimo. Me quedé dormido profundamente en cuestión de segundos ......... Me desperté con el susurro de una voz conocida , desde hace poco ¿Quién me llamaba en Sábado? ¿Y a esas horas?

jueves, 21 de enero de 2010

---> Cap.1: Sólo un paso


Estamos en pleno mes de Agosto y hace una calor insoportable para cualquier ser vivo que exista. Se supone que estoy trabajando en la pizzería de mis tíos para poder comprar me ropa nueva, he visto unos pantalones preciosos pero cuestan más de lo que me puedo permitir, de ahí que trabaje en mi tiempo libre. Además mis padres se han ido de vacaciones y ya que no iba yo pues aprovechan y hacen una segunda una de miel, así que estoy sólo en casa. Es perfecto, ¿no creéis? Sólo falta que me vaya de fiesta en fiesta, siempre y cuando tengas amigos a los que invitar, claro y así estamos pasando unas vacaciones muy aburridas en las que chatearé con alguien y me quejare por el blog, vamos, la rutina de siempre.

Pero lo que no esperaba era que el segundo jueves del mes pasaría algo bueno, por primera vez tenía una carta. Era de aspecto caro, no tenía remite ni sello y el papel era muy especial, era papiro. ¿Quién lo mandaría? Y más a mí, aquella carta con bordes dorados y rojos,y decorada minuciosamente con una asombrosa cenefa escondía mi más preciado tesoro. La abrí con sumo cuidado ya que inconscientemente no quería estropearla, estaba nervioso y me temblaban las manos pero finalmente conseguí abrirlo y desdoblar el papel en su interior. ¡Era de la famosa escuela privada Evelyn High School (E.H.S). La felicidad se apropió de mi, de hecho fue tal que acabé desmayandome en medio de la pizerría....


Estimado Sr. Mitsuoyi Hôjo.


Nos agradaría su entrada a nuestra escuela, pues ha sido admitido. Si fuera posible quisieramos que viniera en breve, su dormitorio estará dispuesto para su llegada, al igual que su uniforme, el cual le será entregado una vez esté en el recinto de E.H.S. Esperamos su llegada el día 7 de Septiembre a las 12.30 de la mañana. Un compañero de su nueva escuela irá a recogerlo y él mismo será su guía por toda ella.




Le esperamos


Atte. Sra Directora


-¿¡Eh!? ¿Dónde estoy?- mi cabeza cada vueltas y notaba como mi cuerpo se movía, ¿se movía? -¡Ay!- me había levantado tan rápido que choqué con alguien.

-¿Estás bien?

-Si, si.... sólo ha sido un pequeño golpecito -"¿Quién era aquella chica?"

-Me alegro- su sonrisa me cautivó desde el primer instante.

-Gracias- me volví súbitamente ay que mi rostro había adquirido un tono rojizo por ella, pero lo importante ahora mismo era averiguar a dónde va este tren y dónde estoy.

-Perdona...-

-Hikari, me llamo Hikari encantada-

-Ah...yo me llamo Mitsuoyi- hice un esfuerzo por sonreír, pero no es lo mio -Hikari, ¿dónde va este tren?

-A la isla Valot y a la escuela Evelyn High School.

-Gracias- mis tíos se iban a enterar de esta, ¿cómo se les ocurría meterme en una tren después de haberme desmayado para librarse de mí? Les daría su merecido pero ahora mismo sólo podía esperar.

Pero no he informado de mi llegada, ¿qué hago? Estábamos a veintisiete de Agosto, bueno ya 28, me había dormido durante bastante tiempo al parecer. Me toqué la cabeza pues aún me dolía el porrazo de esa mañana y me di cuenta que me había salido un chichón. Metí la mano en los bolsillos para sacar mi MP3 y me encontré una nota, la cual abrí, aunque hubiera sido mejor dejarla en su sitio pero la curiosidad mató al gato y en este caso a mis tíos.



Querido Mi-chan ya que estas tan emocionado por ir a tan famosa escuela, tu tío y yo pensamos que sería bueno para ti estar varios días antes y tomarte la visita al campus más tranquilamente. Buen viaje, con afecto tus tíos.


Pdt: Nos vamos de viaje a Grecia, así que no estaremos en el país.


Con razón querían que me fuera, así cualquiera, que remedio me tocaba esperar para llegar a mi nuevo destino y por los meses escolares hogar.